Una ofrenda que resguarda la memoria del gremio
El Altar de Día de Muertos 2026 del Colegio de Ingenieros Civiles de Cancún A.C. (CICC) se montó como cada año en la sede del Colegio. Esta ofrenda colocada para cumplir con una tradición que el gremio mantiene viva y que este 2026 estuvo dedicada a 27 ingenieros fallecidos.
La ofrenda reúne los nombres y fotografías de quienes ejercieron la ingeniería civil en Cancún y Quintana Roo. Esta ofrenda es una forma de reconocer que el desarrollo de la ciudad también se sostiene en el trabajo de quienes ya no están.
Los 27 nombres que permanecen
La lista de colegas recordados en el altar es la siguiente:
- Salvador Pérez García
- Manuel J. Castillo González
- Rubén Encalada Alonso
- Enrique Sánchez Medina
- Vicente E. Cruz Castillo
- Andrés E. Castillo Escalante
- Enrique Cornejo Martínez
- César Drago Serrano
- Simón Medina Hernández
- Felipe Villarreal Durán
- Vidal Valle Delgado
- Honorio Villarreal Victorio
- Ángel E. Rodríguez Rodríguez
- Bacilia Ceh Canché
- Nicolás Heredia Pacheco
- Cosme Manuel Campos
- Tomás Fernández San Vicente
- Mario A. Camacho Aguayo
- Horacio Paredes y Huerta
- Héctor Reynoso Gallardo
- Alejandro Hernández Betanzos
- Ernesto Sánchez Ruiz
- Julián Soto Morales
- Eduardo Rubi Muñoz
- Jesús G. Mendiburu Ortiz
- Leif Knape López
- Martín B. Hellig Durán
Cada nombre representa años de ejercicio profesional y aportaciones concretas al desarrollo urbano de la región. La ofrenda los coloca en el centro de la vida institucional durante estos días.
El altar como recordatorio del legado colectivo
En el gremio de la construcción es bien conocido que la ingeniería civil se transmite de generación en generación. Los nombres del altar son los de quienes abrieron camino en Cancún: participaron en obras que hoy son parte de la ciudad y formaron a nuevos profesionistas. La ofrenda es un recordatorio de que el conocimiento técnico no se improvisa; se hereda.
Una tradición que se sostiene
El Altar de Día de Muertos del CICC es una práctica que el Colegio mantiene porque forma parte de su identidad y de su vínculo con las familias de los ingenieros y nuestra comunidad.