Los ingenieros especializados en desarrollo urbano comprenden que los aranceles profesionales no son solo un asunto interno de cada gremio — son la base sobre la que se sostiene el valor de la ingeniería y la arquitectura como profesiones. Cuando dos colegios se sientan a trabajar ese tema juntos, el mensaje es claro: la defensa de los honorarios profesionales es una causa compartida.
El Comité de Aranceles del Colegio de Ingenieros Civiles de Cancún sostuvo una reunión de trabajo con representantes del Colegio de Arquitectos de Cancún, A.C., en el salón Fundadores de la sede del CICC. Un espacio que, por su propia historia, resultó apropiado para un encuentro orientado a fortalecer el ejercicio profesional en la región.
Los participantes
Por parte del CICC asistieron el Ing. Juan Manuel Nava Gómez, Presidente del XIX Consejo Directivo; el Mtro. Ing. Felipe Amaro Canto, Subsecretario del XIX Consejo Directivo e integrante de la Comisión de Aranceles; y el Ing. Marco Antonio Ocampo Rodríguez, integrante de la misma Comisión.
El Colegio de Arquitectos de Cancún estuvo representado por el Arq. Gerardo Cruz y el Arq. Arturo Machuca.
¿Por qué importa esta colaboración?
Los aranceles profesionales definen el piso mínimo de lo que vale el trabajo técnico de un ingeniero civil o un arquitecto. En mercados tan activos y competidos como el de Quintana Roo, donde el boom inmobiliario y turístico presiona constantemente a la baja los honorarios, contar con criterios alineados entre gremios afines no es un lujo — es una necesidad.
Que ingenieros civiles y arquitectos aborden este tema de manera conjunta fortalece la posición de ambas disciplinas frente a clientes, desarrolladores y autoridades. Un arancel respaldado por dos colegios profesionales tiene más peso que uno defendido en solitario.
Diálogo entre gremios, beneficio para la profesión
La reunión en el salón Fundadores del CICC es una muestra del enfoque colaborativo con el que el XIX Consejo Directivo está construyendo su gestión: hacia adentro, fortaleciendo sus comisiones de trabajo; y hacia afuera, tejiendo alianzas con organismos afines que comparten los mismos desafíos profesionales.
El trabajo entre ambos colegios en materia de aranceles es, en última instancia, una inversión en la dignidad del ejercicio profesional de todos los ingenieros civiles y arquitectos que trabajan en Cancún y la región.